Con esta adquisición, la multinacional canadiense ampliará sus operaciones en los estados brasileños de São Paulo y Minas Gerais y reafirma los planes de crecimiento de la empresa en la región.
Un ensayo del INTA San Luis con ocho híbridos de maíz mostró que aumentar la densidad de siembra de 5 a 8,5 plantas por metro cuadrado permitió elevar el rendimiento promedio un 27%. En condiciones climáticas favorables, la diferencia superó los 1.500 kilos por hectárea.
Un estudio del INTA en la Cuenca del Salado mostró que aplicar estrategias de mitigación permitió reducir emisiones y, al mismo tiempo, mejorar la productividad ganadera. La producción por vientre aumentaría un 40%, mientras que se evitarían unas 7.400 toneladas de CO₂ equivalente entre 2027 y 2040.
Un estudio internacional en el que participó el INTA Balcarce mostró que el impacto de las prácticas agrícolas sobre la biodiversidad, el suelo y la productividad depende de las condiciones ambientales. En el sudeste bonaerense, el rendimiento de trigo y cebada bajo manejo orgánico fue 60% menor que bajo manejo convencional.