Recomendaciones del INTA para asegurar colmenas fuertes y productivas en la próxima campaña apícola

Especialistas del INTA destacan la importancia del manejo sanitario, nutricional y organizativo durante el otoño para garantizar colmenas sanas y productivas en la próxima temporada.
Economias Regionales - Apicultura27/04/2026RedaccionRedaccion

Con el cierre de la cosecha de miel, la actividad apícola ingresa en una etapa clave: la invernada. Lejos de ser un período de inactividad, este momento resulta determinante para definir la supervivencia y el rendimiento futuro de las colmenas.

Desde el INTA Rafaela, especialistas remarcan que las decisiones tomadas en esta etapa influyen directamente en la capacidad productiva de la próxima campaña.

“La planificación integral del apiario, desde la sanidad hasta la alimentación, define cómo las colmenas atravesarán el receso”, explicó la especialista Natalia Bulacio Cagnolo.

Uno de los primeros pasos es evaluar el estado de cada colonia mediante su categorización, tomando como referencia la cantidad de cuadros cubiertos por abejas. Las colmenas más pobladas tienen mayores probabilidades de sobrevivir al invierno en buenas condiciones, mientras que las más débiles requieren intervención.

El objetivo del manejo es que la mayor proporción de colmenas ingrese al invierno en categoría I, lo que asegura una base productiva sólida para la siguiente temporada.

En materia sanitaria, el control de la varroa es uno de los puntos críticos. Se recomienda realizar monitoreos en al menos el 10% del apiario para medir el nivel de infestación antes y después de los tratamientos.

El objetivo es reducir la presencia del parásito a menos del 1%, nivel considerado óptimo para climas templados y clave para garantizar la supervivencia de las abejas durante el receso.

Asimismo, los especialistas advierten sobre la necesidad de fortalecer la vigilancia frente a la posible aparición del Pequeño Escarabajo de las Colmenas (Aethina tumida), una plaga presente en países limítrofes como Brasil, Paraguay y Bolivia.

En paralelo, la nutrición cumple un rol central. Las colmenas deben contar con reservas energéticas y proteicas suficientes, ya sea a través del flujo natural de néctar o mediante suplementación con jarabes de azúcar o jarabe de maíz de alta fructosa.

Este manejo permite reducir la actividad reproductiva de la colonia y favorecer la acumulación de reservas en las abejas nodrizas, esenciales para la supervivencia invernal.

La suplementación proteica, mediante tortas con alto contenido de proteínas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, también es clave para fortalecer la colonia antes del invierno.

“La próxima temporada apícola se define en este momento del año”, subrayan desde el INTA, al remarcar que la organización del apiario, el control sanitario y la nutrición son factores decisivos.

En este sentido, anticiparse a los períodos críticos y conocer el estado de cada colonia permite reducir riesgos y asegurar colmenas más fuertes, sanas y productivas para el próximo ciclo. (CampoNoticias)

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