
La campaña sojera en Santiago del Estero apunta a máximos históricos
Camponoticias
A comienzos de junio, la nueva estimación de producción de los cultivos estivales mostró una perspectiva más favorable que la prevista en mayo para soja, maíz y sorgo. Esta mejora respondió principalmente a un ajuste al alza en los rendimientos esperados, lo que impactó directamente en una mayor proyección de producción respecto del relevamiento anterior.
El avance de la cosecha permitió reafirmar que se trata de una campaña excepcional para la soja en la provincia, con máximos históricos tanto en rendimiento promedio como en producción. En este contexto, los colaboradores señalaron que una proporción importante de la superficie fue implantada sobre lotes que previamente habían tenido girasol. Estos planteos presentaron mejores resultados que aquellos sembrados sobre trigo, lo que contribuyó a mejorar el rinde promedio provincial. Los mayores rendimientos se reportaron en la zona de Tomás Young y en Tinajerayoj y Quimilí con valores de hasta 45 qq/ha. En contraste, los menores rindes se registraron en Guardia Escolta y en Colonia Alpina con 20 y 23 qq/ha respectivamente.

En maíz, los mayores rindes fueron informados en la zona de Bandera, con valores de entre 80 y 85 qq/ha, mientras que los menores se ubicaron en torno a 50 qq/ha en Colonia Alpina. Al igual que en soja, el rendimiento promedio provincial prácticamente duplicó al de la campaña pasada y se posicionó 7 quintales por encima del promedio histórico.
En sorgo, el mejor rendimiento reportado correspondió a la zona de Quimilí, con 50 qq/ha, mientras que el menor valor se registró en Colonia Alpina, con 20 qq/ha. Según la última estimación, el rinde promedio provincial también supera al de la campaña anterior, aunque se mantiene cercano al histórico.
En cuanto al avance de cosecha, la soja presenta un ritmo similar al observado para esta misma época en la campaña 2024/25, aunque se mantiene levemente por debajo del promedio histórico. En cambio, tanto en maíz como en sorgo, la cosecha muestra un avance más demorado, ubicándose por debajo del ritmo de la campaña pasada y también del histórico.
En maní, se informó que las lluvias y los anegamientos dificultaron las tareas de arrancado, cuyo avance ya habría finalizado.

La superficie afectada en los cultivos analizados fue marginal, con excepción del maní, donde las pérdidas de producción alcanzaron el 40 % como consecuencia de los excesos hídricos registrados durante la campaña.
En los demás cultivos, las pérdidas estuvieron asociadas principalmente a anegamientos en sectores bajos de los lotes, provocados por las precipitaciones ocurridas durante abril.
En soja, los colaboradores indicaron que la permanencia de numerosos lotes anegados dificultó la finalización de la cosecha y afectó la calidad del grano. Asimismo, se informaron casos puntuales de daño ocasionado por insectos, como el Picudo Negro (Rhyssomatus subtilis) en la zona de Sachayoj.
En maíz, se reportaron casos asociados al complejo de achaparramiento del maíz, que ocasionaron mermas en el rendimiento potencial. Las pérdidas estimadas alcanzaron en promedio el 7%, con valores de hasta el 20% en los lotes más afectados. En este sentido, el Informe N.° 43 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis señaló que las mayores abundancias de chicharrita se concentraron en las regiones NOA, NEA y Centro-Norte, y destacó a Añatuya entre las localidades con mayores capturas del relevamiento, reforzando la necesidad de sostener el monitoreo ante el riesgo sanitario asociado al complejo. (CampoNoticias)




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