La nutrición animal alcanza los 35 millones de toneladas y muestra un amplio potencial de crecimiento

La actualización anual del Coeficiente CEA, elaborado por CAENA, estimó un crecimiento de 1,1% en el uso de dietas balanceadas en el último año. En tanto, la demanda potencial del stock animal argentino es de 191,3 millones de toneladas, con mayores brechas en bovinos de carne, equinos y ovinos.
Actualidad23/09/2026CamponoticiasCamponoticias

Ing. Federico Etcheverry

La Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) presentó la actualización del Coeficiente
Equivalente Alimento (CEA), un indicador que permite dimensionar el mercado de nutrición animal de la Argentina bajo una misma unidad de medida y comparar sistemas productivos y formas de alimentación diferentes entre sí.

De acuerdo con los nuevos datos, el CEA total alcanzó las 35,1 millones de toneladas en 2025, frente a 34,7 millones del año anterior, lo que representa un incremento del 1,1%. Dentro de ese volumen, el componente
correspondiente a alimentos balanceados y concentrados llegó a 18,7 millones de toneladas, con un crecimiento interanual del 2,1%.

El CEA contempla no sólo el alimento balanceado industrializado -peleteado, extrusado o en harina- sino también los elaborados por los propios productores para su consumo y las dietas preparadas en establecimientos de producción de carne y leche. Para hacer comparables estas distintas formas de nutrición, la metodología las expresa en una unidad equivalente estandarizada.

El indicador, cuya metodología comenzó a desarrollarse en 2017 y se actualiza anualmente, busca satisfacer una necesidad concreta del sector: contar con una referencia común para dimensionar un mercado para el que no existen estadísticas oficiales que midan de manera directa todos sus
componentes.

“Hoy por hoy la metodología de cálculo que tenemos para el CEA es muy representativa de lo que pasa en la industria”, explicó Federico Etcheverry, ingeniero agrónomo y expresidente de CAENA, quien está al frente de la elaboración del indicador.

Un mercado diferente según cada producción

Además de estimar la nutrición utilizada actualmente, el CEA permite calcular cuál sería la demanda potencial si la totalidad de los animales recibiera una dieta nutricionalmente balanceada de acuerdo con sus requerimientos. Para 2025, ese potencial fue estimado en 191,3 millones de toneladas.

Cabe aclarar que la cifra  no representa una proyección de ventas de alimentos balanceados, ni supone que todo ese volumen deba ser provisto por la industria. Se trata de un ejercicio teórico que incorpora las
diferentes fuentes que pueden formar parte de una dieta: alimentos balanceados, concentrados, suplementos, premixes, núcleos, granos, forrajes y silajes, entre otras.

Las mayores oportunidades de crecimiento absoluto aparecen en los bovinos de carne, que registraron un CEA de 12,34 millones de toneladas, frente a un potencial de 152,8 millones. El volumen de 2025 fue levemente inferior a los 12,40 millones de 2024, principalmente por la caída del stock. “El potencial es
enorme”, sintetizó Etcheverry, quien ubicó a esta actividad “por lejos” como la de mayor brecha entre la situación actual y la potencial.

En los bovinos de leche, en cambio, esa distancia es mucho menor: el CEA alcanzó 10,39 millones de toneladas, frente a un potencial de 12,12 millones. 

Las producciones más intensivas también muestran una alta utilización de nutrición formulada: para pollos de engorde, el CEA fue de 5,91 millones de toneladas; en porcinos, 3,72 millones; y en aves de postura, 2,58 millones.
En las tres actividades el modelo considera un coeficiente de industrialización del 100%.

En el otro extremo aparecen los equinos y ovinos, con amplios márgenes de desarrollo. Los primeros registraron un CEA de apenas 95.706 toneladas frente a un potencial de 9,32 millones, mientras que en ovinos la relación fue de 27.192 toneladas frente a 4,76 millones.

Finalmente, la acuicultura alcanzó un CEA de 21.756 toneladas y mostró el mayor crecimiento interanual entre las categorías analizadas: 27,6%, frente a las 17.045 toneladas de 2024. En este caso, la metodología considera un coeficiente de industrialización del 100% y el avance está vinculado, entre otros
factores, al desarrollo de la producción de trucha arcoíris en la cuenca del río Limay.

Cómo se construye el CEA

El punto de partida de la metodología son los stocks animales registrados por SENASA y los organismos oficiales competentes. Sobre esa base se calculan las necesidades nutricionales de cada especie y categoría, considerando variables productivas como cantidad de animales, consumo, conversión, faena y características de los distintos sistemas de producción. A partir de esa demanda se aplica el denominado Coeficiente de Industrialización CAENA, que busca estimar qué proporción de los requerimientos nutricionales es atendida mediante alimentos balanceados, suplementos, premixes, núcleos o aditivos provistos por empresas de nutrición animal.

El cálculo se realiza sobre años cerrados. Por eso, la disponibilidad de las estadísticas oficiales -especialmente las correspondientes al stock bovino- determina que los resultados puedan consolidarse varios meses después de finalizado cada ejercicio.

Para CAENA, el objetivo del CEA es contar con una referencia que permita seguir la evolución de la nutrición animal argentina, comparar los cambios entre especies y dimensionar las oportunidades existentes para
mejorar la alimentación y la eficiencia de los sistemas productivos.

“En nutrición no tenemos que salir a aprender nada. Nosotros tenemos técnicos muy bien formados, tenemos empresas de nutrición de primer nivel”, sostuvo Etcheverry. En ese sentido, planteó que “el desafío pasa por generar las condiciones que permitan que una mayor cantidad de productores incorpore herramientas nutricionales a sus sistemas”. (CampoNoticias)

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