Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el 60% de la demanda sectorial de financiamiento es en moneda extranjera. En general, la demanda de préstamos creció 90% en el primer semestre, contabilizando también los créditos en pesos.
El sector se vio potenciado por una “excelente cosecha” que se encontró con un mercado desabastecido a nivel global. Se prevee la cosecha más grande de este siglo.
Según estimaciones oficiales en mayo se debería cumplir con la carga en las bodegas de los buques de un mínimo de 7,2 millones de toneladas de trigo, maíz, poroto y harina de soja.
Entre el 13 y el 16 de marzo se registraron precipitaciones con acumulados muy heterogéneos en distintas zonas productivas, con focos intensos en el sudoeste que provocaron anegamientos. Mientras las lluvias aportan humedad clave para cultivos en etapa crítica como la soja tardía y el maní, también generan complicaciones para el avance de la cosecha de girasol y el inicio del maíz.
Tras años dominados por “La Niña”, crecen las probabilidades de un evento “Niño” para la próxima campaña. Qué intensidad tendría, cuándo impactaría en las lluvias y por qué el Atlántico también juega un rol clave.
Impulsadas por la demanda global de energía sustentable, estas oleaginosas emergen como una alternativa rentable para intensificar rotaciones, mejorar suelos y generar nuevas oportunidades para el agro argentino.
Con fuerte dependencia externa y tensiones en Medio Oriente, el mercado de fertilizantes enfrenta subas de precios y riesgos de abastecimiento que ya impactan en el agro argentino.