Las lluvias elevan el potencial productivo de los cultivos, pero para transformar esa ventaja en más granos es fundamental ajustar la nutrición. Especialistas del INTA Balcarce, la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet destacan la importancia del análisis de suelo para detectar deficiencias de fósforo, nitrógeno, azufre y cinc, y mejorar el rendimiento por hectárea.