La ganadería bovina argentina comenzó a mostrar señales de una posible transición desde la fase de liquidación hacia una etapa de retención de hacienda, luego de que la faena entre enero y julio de 2026 cayera a 7,1 millones de cabezas, el nivel más bajo de los últimos nueve años, mientras el peso promedio por animal alcanzó máximos históricos y la participación de hembras descendió a 44,3% en julio