Un estudio del INTA San Luis comparó maíz, sorgo, soja y maní en ambientes con distinta disponibilidad de agua y encontró diferencias marcadas en estabilidad y sensibilidad de los rendimientos.
El sorgo llega a la campaña 2026/27 con un potencial genético que supera ampliamente los rindes promedio actuales. Con nuevos híbridos, mejores tecnologías y un manejo más preciso, el cultivo busca recuperar productividad y ganar valor en los sistemas agrícolas y ganaderos argentinos.
La cosecha de sorgo granífero finalizó a nivel nacional con un rendimiento promedio de 40,7 qq/ha, por encima de los 35,4 qq/ha registrados en las últimas cinco campañas. La producción 2025/26 se estima en 2,8 millones de toneladas.
La cosecha de sorgo granífero alcanzó el 90,3% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 41,4 qq/ha, según el último informe agrícola. FUE TITULO EN CAMPONOTICIAS BELGRANO, TODOS LOS DIAS A LAS 14 HS POR RADIO BELGRANO AM 570 CON JOSE CASADO
La cosecha de sorgo granífero alcanzó el 69% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 42,7 quintales por hectárea. Los mejores resultados continúan registrándose en el Centro-Norte de Córdoba y en las regiones Núcleo Norte y Núcleo Sur, mientras que la proyección de producción nacional se mantiene en 2,9 millones de toneladas.
Con Córdoba como principal polo productivo, el complejo manisero argentino se ubica como el segundo mayor exportador mundial de maní. La cadena genera alrededor de USD 1.110 millones por campaña y avanza en un modelo de economía circular que transforma cáscaras y otros residuos en energía renovable, materiales para la construcción, biocarbón e insumos industriales.
Mientras Chile proyecta inversiones por USD 6.000 millones vinculadas al Artículo 6 del Acuerdo de París, Argentina demora la implementación de los mecanismos necesarios para competir en el mercado internacional de carbono.
El INTA Santa Cruz y el INTA Bariloche desarrollaron, junto con organismos provinciales y el sector productivo, una plataforma digital que permite registrar y georreferenciar la mortalidad ganadera.
Un estudio del INTA Cuenca del Salado destaca que la alimentación de la vaca durante la gestación puede condicionar el crecimiento, la calidad de la carne, la fertilidad y la salud de sus terneros durante toda la vida. Ensayos realizados en Chascomús mostraron diferencias de hasta 10 kilos al destete entre animales nacidos de vacas con distinta alimentación, un dato que refuerza la importancia del manejo nutricional en los sistemas de cría.