En un escenario donde la sostenibilidad y la reducción de emisiones ocupan un lugar central en la agenda global, el biocarbón emerge como una alternativa con enorme potencial para la agroindustria.
La campaña agrícola 2025/26 deja una postal repetida en gran parte de la región productiva: buenos rindes, lotes con alta humedad y cosechas que avanzan entre dificultades logísticas. Sin embargo, detrás de cada pasada de la cosechadora y la monotolva puede estar gestándose un problema mucho más profundo que una simple huella sobre el terreno.