En un contexto global orientado a la descarbonización, las oleaginosas invernales como colza, carinata y camelina adquieren relevancia como insumos para los biocombustibles de segunda generación.
Impulsadas por la demanda global de energía sustentable, estas oleaginosas emergen como una alternativa rentable para intensificar rotaciones, mejorar suelos y generar nuevas oportunidades para el agro argentino.
El área destinada a brassicáceas en la provincia avanza con buena implantación y expectativa de expansión para el ciclo 2025, con un aumento esperado del 33% según el último reporte del SIBER.
Nuseed abrió las puertas de su recientemente inaugurado Centro de Innovación en Venado Tuerto para mostrar su Programa de Carinata, una oleaginosa que se utiliza para producir biocombustible de segunda generación derivado de aceites no comestibles
La siembra de girasol 2026/27 alcanzó el 16,7% de las 3 millones de hectáreas proyectadas, con un adelanto de 5,4 puntos porcentuales frente al promedio histórico. Las lluvias en el NEA ralentizaron las labores, mientras mejora la humedad superficial en el sur.
La siembra de trigo alcanzó el 100% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2026. La mejora de las reservas hídricas elevó las expectativas productivas, mientras el 90,8% del área presenta una condición de humedad adecuada u óptima.
La cosecha de maíz para grano comercial alcanzó el 88% del área apta, con un rendimiento promedio de 78 qq/ha. El buen tiempo permitió acelerar las labores, aunque persiste un atraso de 9,2 puntos frente a la campaña anterior.
La cosecha de sorgo granífero finalizó a nivel nacional con un rendimiento promedio de 40,7 qq/ha, por encima de los 35,4 qq/ha registrados en las últimas cinco campañas. La producción 2025/26 se estima en 2,8 millones de toneladas.