Investigadores del INTA determinaron que los suelos agrícolas del semiárido argentino pueden perder entre dos y siete veces más sedimentos que los ambientes con vegetación natural durante lluvias intensas.
La recolección de soja avanzó casi un punto porcentual en la última semana y ya cubre el 98% del área apta nacional. Persisten demoras en Buenos Aires por el exceso de humedad, mientras varias regiones alcanzan rendimientos históricos.
Por segundo año consecutivo, la relación entre soja y gramíneas se acerca al uno a uno en la región núcleo. El cambio de estrategia productiva mejora la sustentabilidad de los sistemas y ya muestra un impacto positivo en los rendimientos de la oleaginosa.