Entre el 13 y el 16 de marzo se registraron precipitaciones con acumulados muy heterogéneos en distintas zonas productivas, con focos intensos en el sudoeste que provocaron anegamientos. Mientras las lluvias aportan humedad clave para cultivos en etapa crítica como la soja tardía y el maní, también generan complicaciones para el avance de la cosecha de girasol y el inicio del maíz.