Cuál es la estrategia de nutrición de maíz para maximizar el rendimiento potencial por planta

En el Simposio Regional FERTILIDAD 2026, el especialista Gabriel Espósito explicó cómo una correcta estrategia de nutrición y manejo del ambiente permite maximizar el potencial del maíz. El experto destacó la importancia del fósforo, el nitrógeno y otros nutrientes clave para lograr cultivos más eficientes, homogéneos y estables.
Agricultura 21/05/2026RedaccionRedaccion

La búsqueda de mayores rindes en maíz ya no depende solamente de aplicar más fertilizante, sino de construir ambientes equilibrados donde la nutrición, la estructura física y la biología del suelo trabajen en conjunto. Ese fue el eje de la presentación de Gabriel Espósito, de la Universidad Nacional de Río Cuarto, durante el Simposio Regional FERTILIDAD 2026.

El especialista desarrolló el concepto del “triángulo de la fertilidad”, una mirada integral donde la productividad del cultivo surge de la interacción entre la fertilidad física, química y biológica del suelo.

“La fertilidad física tiene que ver con el aire, el agua, la temperatura y el sostén; la química con la nutrición y la biológica con la actividad de los organismos del suelo. Cuando alguno de esos componentes falla, el cultivo pierde capacidad de expresar rendimiento”, explicó.

En ese sentido, advirtió sobre el rol estratégico del fósforo en las primeras etapas del maíz. Según detalló, la falta de este nutriente reduce la densidad de raíces, limita la exploración del perfil y afecta la absorción de agua y nutrientes, provocando atrasos fenológicos y desuniformidad en la emergencia.

Espósito explicó que la estrategia de fertilización fosforada debe contemplar dos componentes: una dosis de reposición, vinculada al fósforo exportado por el cultivo según el rendimiento objetivo, y una dosis de recuperación, destinada a elevar los niveles del suelo de acuerdo con las características de cada ambiente.

Los ensayos comparativos mostraron diferencias contundentes entre parcelas fertilizadas y testigos sin fósforo. Allí se observó cómo una adecuada disponibilidad del nutriente mejora el arranque del cultivo y favorece una estructura de plantas homogénea desde etapas tempranas.

El nitrógeno y la densidad, una relación clave

Otro de los puntos centrales de la exposición fue el manejo del nitrógeno (N) y su relación directa con la densidad de siembra. Espósito introdujo el concepto de Oferta de N por Planta (NPP), indicador que integra el nitrógeno aportado por el suelo y el fertilizante.

El técnico explicó que, a medida que aumenta el rendimiento potencial, también crece la necesidad de nitrógeno por planta. Además, remarcó que el híbrido utilizado influye significativamente en la demanda, mientras que la fecha de siembra tiene un impacto mucho menor.

Entre los factores más importantes aparece el cultivo antecesor, debido a la inmovilización de nitrógeno generada por los rastrojos con alta relación carbono/nitrógeno.

En este marco, presentó los requerimientos totales de nitrógeno por planta según el esquema previo del lote:

  • Vicia: entre 1 y 1,5 gN/planta
  • Soja: entre 2 y 2,5 gN/planta
  • Gramínea de servicio temprana: entre 2,5 y 3 gN/planta
  • Gramínea de servicio tardía: entre 3 y 3,5 gN/planta
  • Trigo/soja de segunda: 3,5 gN/planta
  • Trigo o cebada de cosecha: entre 3,5 y 4 gN/planta
  • Maíz: entre 4 y 5 gN/planta

Según explicó, el maíz sobre maíz representa el escenario de mayor exigencia debido a la elevada inmovilización de nitrógeno que generan sus propios rastrojos.

Ajustar la densidad según el ambiente

Espósito también presentó un modelo matemático para definir densidad de plantas y dosis de fertilizante según el potencial ambiental y la disponibilidad hídrica esperada.

El esquema parte de un peso promedio de 185 gramos de grano por planta y permite ajustar el planteo para optimizar la inversión en insumos y sostener la estabilidad del cultivo.

Para años secos, recomendó densidades defensivas que van desde 27.500 plantas por hectárea en híbridos de alto potencial hasta 39.000 plantas en materiales de menor potencial.

En campañas normales, el rango sugerido se ubica entre 43.200 y 51.350 plantas por hectárea, mientras que en años húmedos las densidades pueden escalar desde 51.350 hasta 64.900 plantas por hectárea para explorar los máximos techos productivos.

“El objetivo es maximizar el rendimiento por planta sin comprometer la estabilidad del sistema”, resumió.

Nutrientes olvidados que condicionan el rendimiento

Durante la presentación, el especialista también puso el foco sobre nutrientes que suelen quedar relegados en las estrategias tradicionales de fertilización, como calcio, magnesio y boro.

En el caso del boro, explicó que su deficiencia afecta la regularidad de la floración y el llenado de granos, además de restringir el crecimiento radicular y limitar la absorción de agua, actuando en sinergia con el fósforo.

Respecto al calcio y el magnesio, Espósito subrayó que la correcta relación de bases en el suelo es fundamental para mantener la estabilidad estructural del lote y evitar problemas de compactación.

“Cuando existe un desbalance, se bloquea el ingreso de otros nutrientes esenciales y el cultivo pierde capacidad de expresar todo su potencial genético”, concluyó. (CampoNoticias)

Te puede interesar
Arroz

Arroz: la superficie sembrada cayó 12% en Argentina

Redaccion
Agricultura 16/10/2026
La superficie implantada con arroz en Argentina cayó un 12% durante la campaña 2025/26 y se ubicó en 204.900 hectáreas, unas 27.700 hectáreas menos que en el ciclo anterior. Según la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la producción total retrocedió un 14%, mientras que el rendimiento promedio nacional disminuyó un 3% interanual.
cULTIVOS DE SERVICIO

INTA: el trébol alejandrino mejora el suelo y potencia el maíz

Redaccion
Agricultura 15/10/2026
Un ensayo del INTA San Salvador comprobó que incorporar trébol alejandrino como cultivo de servicio reduce hasta un 34% la fitotoxicidad asociada a herbicidas residuales en sistemas arroceros. Además, permitió aumentar hasta un 35% el rendimiento del maíz en la rotación, con mejoras en las condiciones de implantación y desarrollo del cultivo.
Ambiente

El ambiente define el impacto del manejo agrícola, según INTA

Redaccion
Agricultura 01/10/2026
Un estudio internacional en el que participó el INTA Balcarce mostró que el impacto de las prácticas agrícolas sobre la biodiversidad, el suelo y la productividad depende de las condiciones ambientales. En el sudeste bonaerense, el rendimiento de trigo y cebada bajo manejo orgánico fue 60% menor que bajo manejo convencional.
Trigo y Garbanzo

Santiago del Estero: trigo y garbanzo atraviesan una etapa crítica con contrastes hídricos y térmicos

Redaccion
Agricultura 29/09/2026
El trigo y el garbanzo avanzan en Santiago del Estero hacia las etapas decisivas para definir su rendimiento, según el relevamiento realizado entre el 7 y el 13 de septiembre. Mientras el trigo mantuvo una condición mayormente favorable pese a la falta de agua, las heladas puntuales y algunas enfermedades, el garbanzo mostró un deterioro, con un aumento de 8 puntos porcentuales en los lotes en condición regular y mala respecto del mes anterior.
Cultivos invernales

La Pampa: el trigo y la cebada avanzan en buen estado, pero miran las lluvias y las heladas

Redaccion
Agricultura 29/09/2026
La campaña de cultivos de invierno en La Pampa mantiene un panorama favorable hacia fines de agosto, con unas 250.000 hectáreas de trigo y 44.000 de cebada estimadas para el ciclo. El relevamiento realizado entre el 24 y el 30 de agosto mostró lotes mayormente en buen estado, aunque la evolución de los cultivos estará condicionada por las lluvias de primavera y posibles heladas tardías durante las etapas reproductivas.
Lo más visto
Eficiencia agua

Riego eficiente: el INTA explica cómo cuidar los equipos

Redaccion
Campo Riego15/10/2026
El INTA Colonia 25 de Mayo, La Pampa, recomendó aprovechar el receso entre campañas para realizar un mantenimiento integral de los equipos de riego. Revisar bombas, sistemas eléctricos, pivotes y aspersores permite prevenir roturas, reducir costos de reparación y mejorar la eficiencia en el uso del agua y la energía.
Eventos Climaticos

El Niño 2026-2027: Agricultura habilitó una nueva web

Redaccion
Actualidad15/10/2026
La Secretaría de Agricultura habilitó un apartado web con información actualizada sobre El Niño 2026-2027. El espacio reúne informes meteorológicos semanales, recomendaciones técnicas del INTA y el SENASA, datos sobre reservas hídricas y posibles impactos en los cultivos para ayudar a los productores a anticiparse a los riesgos climáticos
cULTIVOS DE SERVICIO

INTA: el trébol alejandrino mejora el suelo y potencia el maíz

Redaccion
Agricultura 15/10/2026
Un ensayo del INTA San Salvador comprobó que incorporar trébol alejandrino como cultivo de servicio reduce hasta un 34% la fitotoxicidad asociada a herbicidas residuales en sistemas arroceros. Además, permitió aumentar hasta un 35% el rendimiento del maíz en la rotación, con mejoras en las condiciones de implantación y desarrollo del cultivo.