Impulsadas por trigo, girasol y carne, las ventas externas del agro argentino comenzaron el año con números positivos. Aunque febrero mostró una leve baja, el balance del primer bimestre confirma la tendencia de crecimiento.
Con fuerte dependencia externa y tensiones en Medio Oriente, el mercado de fertilizantes enfrenta subas de precios y riesgos de abastecimiento que ya impactan en el agro argentino.
El clima volvió a jugar en contra del cultivo en la provincia. Aunque los rindes se mantienen cerca del promedio, la producción total caería más de un 30% en la actual campaña.
El cultivo sorprende con resultados positivos en plena recolección. Sin embargo, el exceso de lluvias retrasa las tareas y podría seguir condicionando el avance.
La tensión global impulsa expectativas alcistas en soja y maíz. Con Brasil en máximos históricos y Argentina con buenas proyecciones, el mercado entra en una fase clave.