Revelan beneficios para el agro y la sociedad en la Conservación de suelos de Entre Rios

Daniel Tomasini, profesor de la FAUBA, compartió avances en el control de la degradación del suelo en Entre Ríos. Desde costos y beneficios privados hasta ventajas ambientales para la sociedad, el estudio echa luz sobre la sostenibilidad en el agro en tiempos de cambio climático.
Agricultura 15/04/2024 Por Pablo A. Roset
tomasini-tractor y terraza (cred Proy PNUD-NID828)tomasini - erosion (cred Proy PNUD-NID828)tomasini - destacada (cred Proy PNUD-NID828)tomasini-sojatomasini-tomasini

tomasini - destacada (cred Proy PNUD-NID828)

Las onduladas tierras de Entre Ríos enfrentan la problemática de la degradación por erosión hídrica y la caída de los rendimientos. Conservar el suelo es esencial, sobre todo ante el cambio climático. En este marco, construir terrazas para evacuar los excesos de agua que producen las lluvias intensas es una práctica adecuada, pero poco difundida. Un estudio académico a través de ocho campañas agrícolas halló que —en comparación con lotes sin terrazas— su implementación revierte la caída de los rindes de soja y maíz, y que la mejora en la producción ofrece una rentabilidad hasta 24% mayor.

“La erosión hídrica afecta al 35% de los suelos productivos de nuestro país; son casi 64 millones de hectáreas, equivalentes a más de dos provincias de Buenos Aires. En particular, Entre Ríos está muy perjudicada: el 75% de su superficie es susceptible a la erosión y más de 2,3 millones de hectáreas ya están degradadas”, afirmó Daniel Tomasini, docente de Economía General en la Facultad de Agronomía de la UBA.

Según Tomasini, el deterioro de los suelos y de los servicios ecosistémicos que brindan es de gran preocupación económica, política y ambiental. Entre Ríos tiene un compromiso especial con la conservación impulsado por la ley provincial de suelos, por reducciones impositivas para quienes implementen prácticas conservacionistas, y también por su relieve desafiante.

La citada ley menciona a las terrazas de evacuación como una técnica de control muy efectiva de la erosión hídrica. Para construirlas se requiere mover tierras a gran escala con maquinarias. Esto genera un alto costo inicial —hasta 100 U$S/ha— que desalienta a los productores a realizar una inversión cada vez más necesaria por la creciente intensidad de las lluvias debida al cambio climático.

“El objetivo de nuestro trabajo fue, entonces, analizar los rendimientos de soja, maíz y trigo, y la rentabilidad de la construcción de las terrazas de evacuación, durante ocho campañas, comparando situaciones con y sin terrazas, en una empresa rural en el este de Entre Ríos”, dijo.

Conservar es ventajoso
“En el caso de la soja de primera —el cultivo más relevante por área sembrada y por su impacto en la erosión hídrica— vimos que mientras el manejo no conservacionista generó pérdidas de rendimiento 157 kg por hectárea y por año, la implementación de terrazas permitió aumentos de 86 kg por ha y por año, en promedio”, informó Tomasini.

Y agregó: “En cuanto al maíz, las pérdidas medias anuales disminuyeron un 61,1%: de 244 a 95 kg/ha. Para la soja de segunda no encontramos diferencias entre ambos sistemas, y el trigo tuvo un comportamiento tan errático por enfermedades fúngicas que no fue posible realizar mayores análisis”. Estos datos están publicados en la revista Agronomía & Ambiente.

Además, el análisis realizado por el docente reveló que la inversión en terrazas tuvo un rendimiento financiero positivo. “La tasa interna de retorno de la inversión, un indicador comparable con la de un plazo fijo en el banco, estuvo entre el 18 y el 24% anual en dólares. Es realmente muy alta e interesante como alternativa”.

Al final, ¿quién paga la fiesta?
Frente a estos resultados, Daniel Tomasini y su equipo se plantearon una pregunta central: ¿Por qué la sociedad debe subsidiar con desgravaciones impositivas a empresarios del agro que podrían ganar mucho dinero por la construcción de terrazas?

“La respuesta es que conservar los suelos tiene ventajas más allá de aumentar los rendimientos agrícolas. Los servicios ecosistémicos que brindan los suelos son beneficiosos para el ambiente y la sociedad. Eso la comunidad local lo tiene muy presente y lo valora”, aseguró el docente.

A modo de ejemplo, Daniel recordó las inundaciones en Gualeguay hace unos años. “Se podrían haber evitado con planes de conservación en la cuenca. Las lluvias son cada vez más torrenciales por el cambio climático; los excedentes hídricos instantáneos van a ríos y arroyos, arrastrando barro e infraestructura, rompiendo cosas. Ese es el impacto que ve la sociedad”.

Actualmente, el equipo de la cátedra participa en otro proyecto en el que busca asignarle valor al impacto positivo de la conservación del suelo en la infraestructura vial rural y en la adaptación local al cambio climático. “En muchos casos, la ganancia del conjunto social por preservar esos servicios ecosistémicos podría superar las ganancias del productor”, puntualizó.

Y concluyó: “Nuestro trabajo conjunto con instituciones provinciales es pionero para Entre Ríos y marca un camino de cooperación público-privada, que permite reconocer las conexiones entre la producción y el bienestar colectivo. Creemos que implementar estrategias sostenibles asegura la productividad agrícola y el cuidado del ambiente, un mensaje crucial en tiempos de cambio climático”. (Sobre La Tierra (SLT-FAUBA) (CampoNoticias)

Te puede interesar
cULTIVOS DE SERVICIO

INTA: el trébol alejandrino mejora el suelo y potencia el maíz

Redaccion
Agricultura 15/10/2026
Un ensayo del INTA San Salvador comprobó que incorporar trébol alejandrino como cultivo de servicio reduce hasta un 34% la fitotoxicidad asociada a herbicidas residuales en sistemas arroceros. Además, permitió aumentar hasta un 35% el rendimiento del maíz en la rotación, con mejoras en las condiciones de implantación y desarrollo del cultivo.
Ambiente

El ambiente define el impacto del manejo agrícola, según INTA

Redaccion
Agricultura 01/10/2026
Un estudio internacional en el que participó el INTA Balcarce mostró que el impacto de las prácticas agrícolas sobre la biodiversidad, el suelo y la productividad depende de las condiciones ambientales. En el sudeste bonaerense, el rendimiento de trigo y cebada bajo manejo orgánico fue 60% menor que bajo manejo convencional.
Trigo y Garbanzo

Santiago del Estero: trigo y garbanzo atraviesan una etapa crítica con contrastes hídricos y térmicos

Redaccion
Agricultura 29/09/2026
El trigo y el garbanzo avanzan en Santiago del Estero hacia las etapas decisivas para definir su rendimiento, según el relevamiento realizado entre el 7 y el 13 de septiembre. Mientras el trigo mantuvo una condición mayormente favorable pese a la falta de agua, las heladas puntuales y algunas enfermedades, el garbanzo mostró un deterioro, con un aumento de 8 puntos porcentuales en los lotes en condición regular y mala respecto del mes anterior.
Cultivos invernales

La Pampa: el trigo y la cebada avanzan en buen estado, pero miran las lluvias y las heladas

Redaccion
Agricultura 29/09/2026
La campaña de cultivos de invierno en La Pampa mantiene un panorama favorable hacia fines de agosto, con unas 250.000 hectáreas de trigo y 44.000 de cebada estimadas para el ciclo. El relevamiento realizado entre el 24 y el 30 de agosto mostró lotes mayormente en buen estado, aunque la evolución de los cultivos estará condicionada por las lluvias de primavera y posibles heladas tardías durante las etapas reproductivas.
Lo más visto
Mani

El maní argentino exporta más de USD 1.100 millones y convierte residuos en energía

Redaccion
Campo Mani19/10/2026
Con Córdoba como principal polo productivo, el complejo manisero argentino se ubica como el segundo mayor exportador mundial de maní. La cadena genera alrededor de USD 1.110 millones por campaña y avanza en un modelo de economía circular que transforma cáscaras y otros residuos en energía renovable, materiales para la construcción, biocarbón e insumos industriales.