Un estudio del INTA Cuenca del Salado destaca que la alimentación de la vaca durante la gestación puede condicionar el crecimiento, la calidad de la carne, la fertilidad y la salud de sus terneros durante toda la vida. Ensayos realizados en Chascomús mostraron diferencias de hasta 10 kilos al destete entre animales nacidos de vacas con distinta alimentación, un dato que refuerza la importancia del manejo nutricional en los sistemas de cría.